A dos pasos de nuestro hotel, Collioure ofrece un patrimonio excepcional.
La abertura en el mar Mediterráneo hace que Collioure ha sido siempre muy atrayente. Fue el primer destino de numerosos navegadores romanos y griegos quienes han convertido Collioure en un sitio arqueológico muy rico.
En 673, Wamba Rey de los Wisigots ocupa Collioure y le pone el nombre de “CAUCOLIBERIS” (El puerto de Elne) confirmando así su papel como puerto comercial.
A partir de 981, los condes del Russillon y los reyes de Mallorca empiezan a fortificar Collioure que pasa a ser entre 1276 y 1344 la Residencia de verano de los reyes de Mallorca.
Durante el siglo XIII, numerosas cruzadas religiosas atravesan Collioure.
Después, el descubrimiento de América en el siglo XV será el origen del declive progresivo de la actividad del puerto de Collioure.
De 1462 a 1493, Collioure sufre la ocupación francesa bajo el reino de Luís XI. En 1642, después de la ocupación española, los Catalanes caen otra vez bajo la ocupación de las tropas francesas: es en esta época que Vauban, modificando las fortificaciones, da a Collioure su fisonomía actual.
En 1659, el tratado de los Pirineos juntará definitivamente el Russillón a la corona francesa.
Desde entonces, los colores de Collioure han inspirado no sólo los pintores más grandes como Matisse, Picasso o Derain, sino también algunas personalidades como Edith Piaf o Charles Trenet.
El hotel está pintado según los colores de sus personalidades.
